Escalada

Para escalar se requiere la gracia de un bailarín, la habilidad de un contorsionista, la concentración de un ajedrecista, la visión de un estratega y la fuerza del acero, cualidades que conjugadas permiten realizar lo movimientos certeros a través de la roca. Se trata de una disciplina como ninguna, en la que la persona pone todo su cuerpo y mente a fin de lograr el objetivo: la cima

La escalada es una disciplina solitaria en la que no hay rivales a la vista, el único contrincante es la persona misma que intenta superarse cada día más. Al frente un cómplice silencioso y un reto: la roca o muro.

La escalada desciende del montañismo, al igual que los deportes de alta montaña, y consiste en ascender a través de una roca: ya sea en forma libre, sólo con las manos y los pies; o artificial, con ayuda de equipos y medios artificiales para lograr la progresión.

Específicamente, dentro de la modalidad de escalada libre existen dos tipos: la clásica y la deportiva, la primera se centra en el aprovechamiento de los accidentes naturales de la roca, y la segunda se realiza en paredes que ya se han equipado previamente.

Otra modalidad es la escalada en solitario que no es otra que el ascenso haciendo uso nada más que de manos y pies, utilizando la cuerda sólo en caso de caída (aunque los más osados prescinden de la cuerda). Y si bien esta forma de subir es una de las más arriesgadas, de acuerdo con algunos escaladores como Francisco Henríquez, "es una de las que más satisfacción da". El problema es que si a una altura considerable hay un desliz, el piso será la próxima parada.

Una vez que se corona la cima, hay que bajar, y para ello los escaladores utilizan la técnicas de rapel o si es posible lo hacen caminando. Hay que destacar que el rapel para estos deportistas es un forma de descenso, pero no el fin último de la escalada, que es llegar a la cima.

 

Seguridad ante todo

En líneas generales, la escalada se incluye dentro de los denominados deportes extremos, que si bien requieren de altas dosis de adrenalina, también necesitan de mucha precaución y sentido común.

Como cualquier deporte, la escalada también implica riesgos de lesión si no se practica con las medidas pertinentes. Es un actividad que necesita de precaución, ya que un pequeño paso en falso puede significar una gran caída; además, cuando la vida literalmente pende de una cuerda, la seguridad es la máxima de un buen escalador.

De acuerdo con Flor Boscán, médica traumatóloga y escaladora, lo primero que se debe aprender si se quiere dedicarse a este mundo en vertical, es cómo usar el equipo correctamente, de lo cual se desprende la aprehensión de técnicas de seguridad.

"Al principio es importante que la persona respete la regla de los tres puntos de apoyo, aunque después puede que prescinda de ello, porque lo más importante es tratar de mantener la mayor parte del cuerpo sobre la roca", aseguró Boscán.

 

Paso a paso

Para llegar a la cima hay que empezar por la base y más aún si no se tiene idea de la disciplina. Lo primero que hay que hacer es tratar de inscribirse en algún curso básico de escalada, en el que se aprende, de acuerdo con Francisco Henríquez, lo siguiente: dinámica de la escalada, correcto uso del equipo, jerga, seguridad y movimientos corporales básicos, además de técnicas de ascenso y de descenso.

Es bueno recordar que si no se tiene la pericia suficiente, es mejor escalar acompañado por otra persona que tenga mayor experiencia y en rocas escuelas; es decir, aquellas que ya estén equipadas y cuyas rutas sean conocidas.

Una vez que se tiene la base y los conocimientos teóricos sobre la escalada, llega la hora de practicar.

En este sentido, hay que decir que este deporte requiere de mucha disciplina y constancia, de otra manera, cómo se llega a la cima. Si se quiere tener un buen nivel, hay que entrenar varios días a la semana para mantener una excelente condición física basada en potencia y resistencia.

Los ejercicios de potencia generalmente se llevan a cabo en los boulders, que no son más que rocas pequeñas en las que se realizan pocos movimientos, pero que requieren de mucho impulso o fuerza.

Los de resistencia (que puede ser larga o local) se practican en las travesías, en las que no se alcanza gran altura, pero resultan más extensas. En este caso, los movimientos no son tan difíciles, lo que no implica grandes dosis de potencia.

Al combinar ambos de tipos de ejercicios (resistencia y potencia), el esfuerzo físico no resulta excesivamente desgastante y se asciende con mayor facilidad y gracia a través de la pared.

Tanto para Boscán como para Henríquez, el entrenamiento continuo es muy importante porque desarrolla la memoria corporal; es decir, los movimientos se practican una y otra vez de modo tal que se internalizan, y luego, en una situación real afloran solos, sin necesidad de pensarlos.

 

Para ser escalador

"Los escaladores suelen ser delgados pero fuertes", afirmó Henríquez. Se necesita un cuerpo ligero porque es el peso corporal lo que hay que levantar a lo largo de la roca con la fuerza de las manos y pies. Así que, mientras más delgado mejor.

El trabajo del cuerpo se basa en el desarrollo del torso, los antebrazos y los dedos de las manos, principalmente. De acuerdo con Boscán, las partes del cuerpo que suelen resultar más afectadas –si no se toman las debidas precauciones– son las falanges y las articulaciones, como los codos. "Por eso es necesario reforzar la protección en esas zonas", afirmó la médico-escaladora.

También se necesita, según Henríquez, el instinto natural para agarrarse o elevarse en las rocas. Sin embargo, este instinto se desarrolla a medida que se intensifica la práctica.

Ya sea escalada clásica o deportiva, lo primero que debe resolver un escalador es la ruta a través de la roca, en este caso la experiencia le indicará cuál camino a seguir. De hecho, las competencias de este deporte consisten en resolver la ruta de una pared: los participantes se colocan frente a la superficie vertical y durante seis minutos la observan y la analizan para saber la vía y poder ascender (no se mide el tiempo, aunque hay un límite), pero sí se evalúa la táctica del competidor.

De modo tal que la escalada cumple con la máxima griega de mente sana en cuerpo sano, porque pone a trabajar la fuerza corporal de un individuo en pro de una estrategia concebida por el cerebro.

Una de las experiencias más gratas para un escalador es lograr una ruta a vista; o sea, a la primera, de una, sin caer y sin haber observado a alguien más subirla.

Se trata literalmente de superar un reto con todo el cuerpo y toda la mente.

 

Consideraciones de última

La imagen más utilizada para representar el éxito es el ascenso hasta un tope, lo cual resulta muy acertado; de hecho, en palabras de Francisco Henríquez, la satisfacción de llegar a la cima es única. "Es la emoción de haber logrado algo por tus propios medios".

Además, la escalada, como un deporte que se lleva a cabo al aire libre y en muchos casos en pleno contacto con la naturaleza, regala aire puro y hermosos paisajes.

Flor Boscán y Francisco Henríquez se confiesan adictos a la escalada. Ambos profesionales, ella médica y él ingeniero, han logrado combinar su profesión con su pasión, entrenan periódicamente y encuentran en esta disciplina un verdadero escape de la rutina.

Para Flor Boscán, lo más importante que debe hacer una persona que se inicie en esta disciplina es prepararse adecuadamente y practicar. "Como todo deporte, necesita constancia y disciplina; por lo tanto, hay que tratar de llevar una vida sana, comer bien, descansar lo suficiente y ejercitarse periódicamente para mantener el nivel", expresó.

Para Henríquez, el entrenamiento es vital en esta disciplina, "ya que mientras más se practica se adquiere un repertorio mayor de movimientos, y mientras más se repiten, más frescos están en la memoria".

A la hora de escalar los movimientos deben ser precisos porque un mal paso puede representar un verdadero retroceso en la ruta. Asimismo, se afina la destreza y se consigue la gracia de un paso de ballet.

Agregó el escalador que el entrenamiento periódico fomenta la concentración, la confianza en sí mismo, y gracias a éste se tiene más tranquilidad a la hora de ascender.

Es por esto que si se busca un deporte que combine acción, emoción y pensamiento, no hay nada como la escalada, una disciplina que permite a un mismo tiempo el desarrollo físico y el autocontrol mental.

Lo que hay que saber

En Caracas los lugares donde se practica esta disciplina son el parque Las Cuevas del Indio (roca escuela) y El Peñón.
Adicionalmente, en la ciudad también hay muros artificiales en los que se llevan a cabo competencias y son utilizados para practicar, el más famoso es el del parque Naciones Unidas.
Por otra parte, a lo largo del territorio venezolano es posible encontrar lugares ideales para realizar el ascenso, como los Morros de San Juan, Sanare, Puerto La Cruz, la Puerta de Miraflores, Mérida y los tepuyes, principalmente.
Un curso básico de escalada se lleva cabo en tres clases, una teórica y dos prácticas en las que se aprenden las técnicas básicas de ascenso y descenso, seguridad y manejo del equipo. No es necesario tener todos los útiles, ya que los proveen en el mismo curso. Para mayor información contactar a Vertical 3001, La Guairita. Teléfono (02) 977-2909.


Diseño por Alcides León
PRODUCTO LIGHT es una publicación del Grupo Editorial Producto
Piso 7, Torre ACO, c. Orinoco, Las Mercedes, Caracas, Venezuela
FAX +58 2 991.31.32 TELF. +58 2 993.50.11 email:light@infoline.wtfe.com