Dieta para vivir 100 años

No cabe la menor duda de que una dieta balanceada disminuye los riesgos de padecer enfermedades. Mejor aún, una correcta alimentación puede alargar en más de 30 por ciento la vida. Por tal razón, resulta lógico concluir que nutrición es medicina preventiva, y que la clave para alcanzar una vida plena de salud está en nuestras manos

Los especialistas en nutrición no dejan de mostrarse enfáticos a la hora de hablar sobre la importancia de una buena alimentación, y es que ­cada vez con mayor precisión­ los estudios demuestran la relación existente entre salud, dieta y longevidad.

El doctor James Scala, experto norteamericano conocido a nivel mundial por sus investigaciones en el área de salud y nutrición, en su reciente visita a Venezuela explicó que cualquier persona puede llegar a vivir 120 años y disminuir en un alto porcentaje los riesgos de padecer enfermedades cardíacas, cáncer, apoplejía y otros males degenerativos si mejora sus hábitos alimenticios. Parece sencillo, sin embargo, las estadísticas no dejan de dar la voz de alarma, porque cada vez con mayor frecuencia las personas sufren enfermedades que pudieron haber sido prevenidas o retardadas comiendo adecuadamente.

Según Scala, el problema radica en que la dieta diaria no provee los nutrientes necesarios, hecho que se agrava por numerosos factores propios de la vida moderna.

Las calorías en forma de alcohol, los refrescos y las comidas que no tienen ningún contenido nutricional por un lado, y el estrés, la contaminación, la baja calidad del agua y los químicos de los alimentos por otro, hacen que aumenten las necesidades del cuerpo en lo que a nutrientes se refiere, cuando lo cierto es que el tipo de alimentación que consumimos aporta mucho menos de lo debido.

Ante tal situación ­explica Scala­ resulta básico dar al cuerpo suficientes protectores, los cuales pueden ser definidos como un grupo de sustancias que prolongarán la vida y mejorarán su calidad. Lógicamente, estos protectores también sirven como nutrientes esenciales, no obstante, para que realicen su función preventiva ha de establecerse un nuevo criterio dietético, ya que si deseamos protegernos a base de alimentación, se necesita alrededor de 50 por ciento más de lo requerido para una nutrición básica.

 

Aliados invisibles

La prevención es la mejor medicina, afirma Scala en su libro "Cómo alcanzar la longevidad", y añade que para suerte de todos es posible comer alimentos ricos en protectores para prevenir enfermedades específicas.

Si tomamos en cuenta que la comida no tiene los efectos negativos que poseen los medicamentos de alta tecnología, tal y como aclara Scala, entonces por qué no elegir esos alimentos que proporcionen al organismo la mejor protección.

A la hora de diseñar un menú que nos permita alcanzar una vida larga y saludable, hay que atender ­en primer lugar­ a los protectores llamados antioxidantes, que tienen como función bloquear los procesos de oxidación no deseados.

En la lista de antioxidantes, James Scala destaca al betacaroteno y carotenoides, que ayudan a reducir el riesgo de cáncer y se encuentran principalmente en las zanahorias, tomates, verduras verdes, rojas o amarillas, y en las frutas con carne de color.

La vitamina C, por su parte, también previene algunos tipos de cáncer, es la clave para no padecer escorbuto y protege contra las cataratas. La misma se encuentra en las frutas, especialmente cítricas, en las verduras y en la leche de vaca.

La revolucionaria vitamina E, presente en el aceite de trigo, en semillas como la soya, maíz y nueces, entre otras, así como en la mayoría de las verduras, tiene la función de hacer más lento el proceso de envejecimiento; mientras que el selenio, un elemento mineral, brinda protección contra varios tipos de cáncer y evita la enfermedad Kaschinbeck, que se presenta en los niños muy pequeños en forma de artritis reumática. Cabe destacar que el selenio no es muy abundante, sin embargo, los cereales, la leche, la carne de res y algunos mariscos son buenas fuentes alimenticias de este elemento.

Para finalizar la lista de antioxidantes debemos nombrar a la taurina, un aminoácido poco común presente en la carne de res, pescado y aves, y que tiene como función equilibrar las cargas eléctricas en los tejidos y permitir que las membranas celulares permanezcan estables.

Ahora bien, más allá de los protectores antioxidantes, el organismo necesita protectores reguladores para funcionar de manera correcta. Scala menciona a la fibra como uno de los reguladores más importantes de las funciones del cuerpo.

La fibra, contenida en cereales, frutas y verduras principalmente, previene enfermedades relacionadas con la actividad intestinal. En la actualidad muchos problemas de salud se deben a la poca cantidad de fibra que se consume y esta disminución ­explica Scala­ es paralela a la proliferación de alimentos procesados. Lo grave es que las consecuencias de un bajo consumo de fibra sólo se ven cuando es demasiado tarde para aplicar una dieta adecuada, por lo que, tal y como reza el dicho, es mejor prevenir que lamentar.

De igual modo, es necesario saber balancear los aceites esenciales o grasas poliinsaturadas conocidas como omega-3 y omega-6, ya que se ha comprobado que ayudan a reducir el colesterol. Comer pescado tres veces por semana, en este caso, es lo más recomendable.

La deficiencia de ácido fólico ­una de las siete vitaminas B­ provoca malestar intestinal, fatiga, debilidad y dolores de cabeza, aunque el principal problema que ocasiona es un tipo de anemia. Además, si el ácido fólico resulta escaso durante las primeras semanas del embarazo, el bebé puede presentar problemas en la formación de su espina dorsal, y por si fuera poco, este ácido, tal y como lo muestran numerosos estudios, previene la displasia ­primera etapa del cáncer­.

En este sentido, es de vital importancia consumir abundantes verduras y legumbres de hojas verdes, porque éstas son la principal fuente de ácido fólico, mucho más aún si la persona toma aspirinas con frecuencia, píldoras anticonceptivas, diuréticos o antiácidos, ya que tales medicamentos contribuyen con su carencia.

La niacina, otra de las vitaminas B, según Scala, es el más fundamental de todos los protectores reguladores, ya que resulta clave a la hora de reparar las rupturas que puedan originarse en el ADN con las divisiones celulares y en oportunidades conducen a la formación de células cancerosas. Por este motivo, no debemos borrar de la dieta alimentos que sean fuente de niacina como la carne de pescado y la de aves, así como los cereales.

Y a la hora de mantener la función del sistema nervioso, la presión arterial o la fuerza muscular, el calcio es un excelente aliado. Además, un consumo adecuado evita la osteoporosis, porque ésta no es una enfermedad de la edad sino la consecuencia de una deficiencia nutritiva en la juventud.

Con suficientes antioxidantes y reguladores en el organismo, entonces nada como el ajo, la cebolla y las verduras crucíferas para cerrar con broche de oro la lista de protectores.

Desde tiempos remotos se ha utilizado el ajo con propósitos terapéuticos, es más, la sabiduría popular le otorgaba propiedades casi mágicas. En la actualidad se sabe que el ajo cura la presión arterial alta, reduce la tendencia de sufrir apoplejía o ataques cardíacos, controla los tumores cancerosos y elimina los parásitos intestinales. Su único efecto secundario es el aliento fuerte, sin embargo, los beneficios son demasiados como para no incluirlo en la dieta diaria.

La cebolla, los puerros y otros miembros de esa familia ­como los espárragos y cebollines­ son alimentos protectores con propiedades similares a las del ajo, por lo que se recomienda comerlas a menudo.

Las verduras crucíferas, entre las que destacan el berro, las coles de Bruselas, el rábano y la coliflor, protegen contra el cáncer, ya que las sustancias químicas presentes en ellas son todas antioxidantes, además, evitan el enfisema, neutralizan los irritantes intestinales y demuestran capacidad para proteger la integridad genética.

Por todas estas razones, que sin duda no resultan insignificantes, Scala destaca la importancia de incluir en la dieta suficientes protectores a fin de reducir los riesgos de sufrir enfermedades que pueden acortar la vida. Y una vez cubiertas nuestras necesidades nutricionales, hacer ejercicio con regularidad es lo más indicado, porque el ejercicio es una actividad renovadora que hace que la persona se sienta bien tanto física como mentalmente.

 

Una ayuda adicional

Ciertamente, los suplementos nutricionales no sustituyen una buena dieta, sin embargo, su función no tiene por qué ser subestimada. Debemos tener en cuenta que a veces resulta difícil obtener todos los nutrientes necesarios, en parte porque la vida moderna parece estar cada vez más en contra de una alimentación balanceada y natural, y es por esto que una ayuda adicional no está de más.

Ante tal situación, James Scala consideró apropiado diseñar un conjunto de suplementos para no dejar solo al organismo en la dura lucha contra sustancias conocidas como radicales libres que dañan las células del cuerpo.

Los científicos han descubierto que los antioxidantes son capaces de contrarrestar los efectos de los radicales libres y eso es justamente lo que contienen los suplementos SynerPro del doctor Scala, así como otras vitaminas y minerales indispensables para el organismo.

En esta línea de suplementos diseñada para Nature’s Sunshine Products destacan un multivitamínico, el arsenal antioxidante, la vitamina E con selenio, la vitamina C con bioflavonoides, el Pycnogenol con protectores, Calcio-magnesio y ajo de alta potencia. Cabe resaltar que los bioflavonoides activan la vitamina C a su máximo potencial, mientras que el Pycnogenol, un tipo de bioflavonoides, posee poderosas cualidades antioxidantes.

Ahora bien, lo único que falta es tomar la decisión responsable de alimentarse sanamente y no sólo para procurar buena salud, sino la de nuestros hijos.

Con tantas opciones a la hora de alimentarnos, definitivamente, resulta absurdo optar por un esquema nutricional que acorte el promedio de vida y aumente el riesgo de sufrir enfermedades aún cuando somos del todo productivos, tal y como comenta Scala: "No parece lógico que de una forma rutinaria podamos transplantar riñones, reconstruir corazones, mantener vivos a los bebés prematuros y no podamos comer correctamente. Es como si fuéramos genios en un aspecto e idiotas en el otro". Aunque duela reconocerlo, las estadísticas demuestran que somos muy tontos a la hora de elegir la dieta adecuada. ¿Acaso no es hora de tomar una actitud inteligente y asumir el reto de vivir más de un siglo y vivirlo bien?

Dedicación al máximo

En sus 30 años de experiencia profesional, James Scala ha acumulado conocimientos fundamentales sobre la salud del ser humano.

Scala, quien supervisó los programas de nutrición de la tripulación del "Voyager" durante su viaje histórico alrededor del mundo en 1986, también trabajó como nutricionista en el Consejo de Medicina Deportiva del Equipo Olímpico de Esquí de los Estados Unidos durante dos Olimpíadas de Atlanta, y ha participado en otros programas entre los que se encuentran varias expediciones al Everest.

Para suerte de todos, esas experiencias de Scala y las conclusiones obtenidas tras sus investigaciones en el área de nutrición y salud están al alcance del público gracias a numerosos artículos y una serie de videos titulados "La naturaleza de la nutrición". Además, Scala ha escrito nueve libros en los que presenta información útil para tener una vida más saludable. "La dieta para aliviar la alta presión sanguínea", "Qué hacer si usted quiere dejar de fumar y no puede", "La dieta para aliviar la artritis" y "Cómo alcanzar la longevidad" son algunos de sus títulos.

Descubrimientos asombrosos

Los estudios realizados por James Scala han aportado información útil en lo que respecta a la relación salud-nutrición. A continuación citamos algunos datos de interés:

o Una mujer puede disminuir en 20 por ciento las probabilidades de contraer cáncer de mama con una dieta que proporcione 20 miligramos de vitamina C al día.
o Factores nutricionales durante el embarazo y el período postnatal influyen en 10 por ciento en la inteligencia del niño.
o Una persona que tome antioxidantes puede reducir 30 por ciento la probabilidad de sufrir cataratas si vive cerca del Ecuador y 20 por ciento si vive alejado de este punto.
o Si de dos hermanas gemelas, una consume regularmente durante toda su vida un suplemento de fibra y la otra no, la probabilidad de sufrir cáncer en la primera sería cuatro veces menor a la de su hermana que no tomó el suplemento.
o Agregar más frutas, verduras y cereales a la dieta diaria permite a la persona aumentar sus expectativas de vida.
o Los fumadores o aquellas personas que vivan o permanezcan en un medio ambiente con humo deben tratar de consumir mucho betacaroteno para prevenir el cáncer en los pulmones. Para ello es bueno comer mango, lechosa y verduras de color verde oscuro, anaranjadas o amarillas.


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