Vitamina C

Es la más popular de las vitaminas por su delicioso sabor y sus beneficios bien conocidos por todos. Y es que, más allá de ser un poderoso enemigo de agentes virales y de apoyar las labores del sistema inmunológico defendiendo el organismo, esta vitamina es un valioso antioxidante que previene al organismo de letales enfermedades y le provee belleza, juventud y grandes dosis de salud

Las vitaminas son micronutrientes orgánicos vitales para el crecimiento del organismo y el mantenimiento del metabolismo. Las vitaminas pueden ser liposolubles o hidrosolubles (diluibles en agua) y dentro de estas últimas se destaca la vitamina C o ácido ascórbico, considerada como uno de los más efectivos antioxidantes.
Los antioxidantes no son más que sustancias que previenen la oxidación y neutralizan los radicales libres culpables del envejecimiento prematuro, el cáncer, las cataratas, el mal de Parkinson, la arteroesclerosis, la artritis y otras enfermedades. Los principales antioxidantes que se conocen son los betacarotenos y las vitaminas C y E.

Además de esta importante propiedad, la C, como las demás vitaminas, está inmersa en las labores de metabolismo y de regeneración celular.

Por otra parte, aunque siempre se le consideró como la vitamina de los niños, actualmente su uso se expande al área cosmética, donde sus bondades antienvejecimiento han sido probadas con creces. Es la vitamina C, increíble pero cierto.

 

Beneficios concentrados

Son muchos los beneficios que aporta la vitamina C al organismo; sin embargo, los más importantes son los siguientes: favorece la absorción del hierro, disminuye los niveles de colesterol en la sangre, contribuye a dar elasticidad a los tejidos, garantiza la transmisión correcta de los impulsos nerviosos y fortalece el sistema inmunológico.

Y es que el campo de la inmunodeficiencia es el mejor para demostrar la importancia de la vitamina C, ya que una ingestión suficiente de la misma refuerza las defensas contra las infecciones porque favorece la quimiotaxis, que induce a los leucocitos a atacar a los microbios invasores y favorece la fagocitosis (acción mediante la cual los leucocitos ingieren a los microbios). Asimismo, la C incrementa la producción de interferón, sustancia indispensable para combatir las infecciones víricas.

De acuerdo con la licenciada Coromoto Baudet, del servicio de nutrición de la Clínica El Avila, una de las principales bondades de la vitamina C es que incrementa en gran medida la acción cicatrizante del organismo, y éstos se aplican a pacientes críticos o en proceso posoperatorio.

Además de los beneficios anteriormente mencionados, lo más resaltante de la C es que junto con los betacarotenos y la vitamina E, componen el más eficaz coctel antioxidante que mantiene a raya a los radicales libres.

Mucho se ha hablado últimamente de los radicales libres y se les ha culpado de los grandes males de este siglo, además de acentuar el proceso de envejecimiento, sin embargo, no todos conocen los alcances de su dañina acción en el organismo.

Cuando el cuerpo humano realiza sus procesos celulares de metabolización y producción de energía, se liberan toxinas denominadas radicales libres, cuya formación se intensifica gracias a la influencia nociva del humo del cigarrillo, la contaminación y los rayos ultravioleta. Una vez formados, los radicales libres tienen el potencial de dañar el ADN, las proteínas, los carbohidratos, lípidos y membranas celulares, lo cual genera enfermedades y acentúa el proceso de envejecimiento.

Y aquí es cuando cobran importancia los antioxidantes, los cuales al fortalecer las células, evitan la penetración de los radicales libres, neutralizando así su acción destructiva.

 

Por si fuera poco

En su estado natural, la vitamina C se encuentra en la mayoría de las frutas, cítricos y vegetales. "Es importante destacar, según Coromoto Baudet, que estos alimentos deben ser frescos, ya que algunas formas de cocción los despojan de sus propiedades vitamínicas".

Por otra lado, en forma de suplemento, la C es una vitamina que admite diferentes tipos de presentación –como caramelos masticables, pastillas efervescente o tabletas– y sabores.

Su carencia, muy común en el mundo occidental, trae como consecuencia agotamiento, pérdida de apetito, dolores musculares y alteraciones del ritmo cardíaco. En un nivel más grave, Baudet aseguró que su deficiencia trae como consecuencia el escorbuto, enfermedad que se caracteriza por sangramiento de las encías y hemorragias internas.

En cuanto al exceso de la misma, la C es una vitamina bastante segura y no se reportan efectos secundarios por altas dosis, porque al ser una sustancia hidrosoluble, la vitamina C se almacena en el cuerpo humano sólo por un breve período de tiempo y si hay un exceso, este es eliminado a través de la orina o el sudor. Según la nutricionista, dosis excesivas de vitamina C pueden traer como consecuencia interferencias en la absorción de la vitamina B12.

En cuanto a usos específico de la vitamina C, esta es ampliamente recomendada para quienes practican deportes que impliquen resistencia como fondistas, montañistas o cualquier otra disciplina que requiera grandes esfuerzos, ya que favorece la capacidad de resistencia y mejora la circulación de la sangre. De igual manera, aquellos que quieren comenzar a practicar algún deporte o asistir al gimnasio deben tomar vitamina C para evitar la fatiga, porque en un cuerpo sano y fuerte inmunológicamente, no hay cabida para el agotamiento.

Actualmente se recomienda la vitamina C a aquellas personas que sufren de alergias, ya que al fortalecer el sistema inmunológico reduce este tipo de reacciones, y para aquellos que sufren de altos niveles de colesterol y triglicéridos una buena noticia: según Baudet, la vitamina C evita la excesiva concentración de grasa en la sangre.

 

Con C de colágeno

La vitamina C regula la síntesis del colágeno, la proteína que proporciona elasticidad de los tejidos y que ayuda a prevenir las líneas de expresión y las manchas cutáneas producto de la edad, además de aclarar las ya existentes.

Asimismo, para Coromoto Baudet, las propiedades cicatrizantes de esta vitamina son tomadas en cuenta también en al ámbito cosmético, toda vez que su poder como regenerador celular está más que demostrado.

La acción antioxidante de la vitamina C se pone de manifiesto en la piel cuando bien empleada ayuda a reducir el daño oxidante de los radicales libres, que en principio se manifiesta con una piel opaca y fatigada.

Diferentes firmas cosméticas tiene a la disposición productos que contienen las bondades de la vitamina C, como Lancome, que recientemente lanzó al mercado Vitabolic, un tratamiento a base de vitamina C activa, ginkgo y ginseng, que dinamiza la microcirculación cutánea devolviendo a la piel la luminosidad y vitalidad perdida. Esta firma también ofrece el Eau de Bienfait, agua desmaquillante y tonificante con vitaminas activas, y el Bienfait Total, un tratamiento polivitamínico y antirradical que aporta luminosidad e hidratación.

Por otra parte, la casa Helena Rubinstein tiene la línea Force C, un complejo reactivador con vitamina C pura que promete una tez más larga, lisa y firme desde la primera aplicación.

En lo que respecta a la firma Estée Lauder, están en el mercado sus productos Fruition: un complejo regenerador celular y antioxidante con vitamina C y Daywear, y una crema nutritiva de triple protección con extracto de té verde, semilla de uva, arroz integral y vitamina C.

Y aunque si bien es cierto que una crema es incapaz de suplir las necesidades vitamínicas de todo el organismo, ésta actúa focalizadamente y junto a una dieta bien balanceada o un suplemento que provea las dosis necesarias de vitamina C, los resultados serán más que excelentes.

No cabe duda que esta vitamina adquiere en estos días una importancia casi vital, dado que es prácticamente un escudo contra la los efectos nocivos de los radicales libres, producidos por la contaminación, el humo del cigarrillo y demás elementos presentes en el aire. Asimismo, en una era en la que el estrés es la causa de un buen número de enfermedades, nada mejor que estar fuerte y con mucha energía.

Dónde encontrar C

La vitamina C abunda básicamente en vegetales y frutas o jugos de fruta.

En su estado natural se encuentra fácilmente en cerezas, limones, naranjas, mandarinas, mangos, piña, grapefruit, melones, patillas, fresas, lechosas, kiwis, manzanas y guayabas.

En cuanto a los vegetales, se destacan el brócoli, aguacate, coliflor, tomates, papas, champiñones, papas, repollo agrio y cilantro.

Asimismo, en el mercado es posible encontrar alimentos manufacturados que vienen reforzados con vitaminas, como es el caso de los cereales, las golosinas para niños, la leche, la gelatina o la harina de maíz, entre otros.

Mitos vitamínicos

Una de las preguntas más comunes que suelen hacerse en torno al tema de las vitaminas es si éstas engordan o no.

En realidad, las vitaminas no poseen calorías, pero sí los alimentos que la contienen. Un suplemento como tal no representa riesgos para el aumento de peso, aunque hay que aclarar que algunas vitaminas como el complejo B estimulan el apetito.

Dosis recomendada

Aunque los requerimientos de vitamina C varían de un país a otro, para conseguir una prevención eficaz, un gramo al día es la dosis idónea para mantener un funcionamiento metabólico óptimo en adultos.

Firmas como Roche y su producto Redoxon, y laboratorios Leti con Letisan son las más populares para suplementos de vitamina C y pueden ser adquiridos sin ningún tipo de prescripción médica.


Diseño por Alcides León
PRODUCTO LIGHT es una publicación del Grupo Editorial Producto
Piso 7, Torre ACO, c. Orinoco, Las Mercedes, Caracas, Venezuela
FAX +58 2 991.31.32 TELF. +58 2 993.50.11 email:light@infoline.wtfe.com